Las focas son animales de sangre caliente, pero están cubiertas de una capa gruesa de grasa que las aísla del frío y mantiene el calor de su cuerpo evitando su escape. Las focas pierden calor de sus cuerpos a través de su piel. Sus cuerpos en forma de torpedo exponen menos cantidad de piel, así que pierden menos calor. En las imágenes infrarrojas de arriba, la foca ha terminado de nadar en una piscina de agua fría, y aparece muy oscura en el infrarrojo. Su piel está aún fría por el contacto con el agua. La imagen de abajo fue tomada varios minutos más tarde. Aquí usted puede observar a la foca un poco más caliente (la temperatura del aire se encontraba en los 90 grados cuando esta imagen fue tomada). Observe los ojos calientes y el área de la boca.