Cada parte del espectro electromagnético nos proporciona información única sobre el Universo. En general, los objetos extremadamente calientes emiten radiación muy energética con una longitud de onda muy corta, como los rayos gamma y los rayos-x. La luz emitida a estas altas energías es el resultado de eventos cósmicos explosivos y violentos, como por ejemplo las supernovas. Los objetos más fríos emiten radiación a energías más bajas, con longitudes de onda que correnponden al infrarrojo o las ondas radio. Estas energías son características de procesos físicos más sosegados, como la formación estelar.


Imagen en rayos-x mostrando el gas caliente cerca del centro de la Vía Láctea (CXO).

Vista ultravioleta de enanas blancas calientes en una galaxia cercana (ASTRO-1).

Imagen en luz visible mostrando estrellas de diferentes colores.

Imagen infrarroja del polvo cerca del centro de nuestra Galaxia (2MASS).

Imagen en radio de un remanente de surpernova (NRAO).

Todos los objetos astronómicos, excepto los agujeros negros, emiten algo de luz. Los objetos emiten más radiación a unas longitudes de onda que a otras. La observación de estos objetos en todo el espectro electromagnético permite a los astrónomos estudiar los procesos físicos que producen la luz que vemos.